El próposito de este libro es mostrar que el eje del cinismo antiguo es su ética, comprendida como una articulación entre el discurso y el cuerpo, como ejercicio de una subjetividad que se transfigura para vivir-sentir de otra manera, para sufrir menos, para vivir mejor, para trastocar los valores sociales que se crean sometiendo y esclavitud; como una puesta en cuestión de las necesidades humanas, las creencias, los deseos y (dis)placeres en función de la transformación de sí mismo y del mundo, vinculando de este modo sensibilidad, ética y vida con otros, un asunto de tremenda actualidad dada la fuerza de la modulación consumista del deseo y del placer en la sociedad contemporánea.