Unamuno en su obra cardinal Del sentimiento trágico de la vida elabora una antropología donde surge una concepción del hombre concreto "de carne y hueso" (con todos sus problemas intrínsecos, sus angustias y además sus regocijos, en definitiva todo lo más íntimo de su ser) y conjuntamente una preocupación por la muerte y la inmortalidad, siendo dicha preocupación sentida o vivida más que razonada, la cual implica a todos los hombres concretos, dando lugar a una universalidad en el pensamiento antropológico unamuniano.